Certificarse o no certificarse, esa es la cuestión

ZendEl otro día, a santo de un email que me llegó con publicidad de un master, me planteé la necesidad de renovar mis conocimientos de programación. Era un master en Seguridad Informática de la UOC, tema que siempre me ha enganchado. Durante un par de días me lo estuve pensado pero al final lo dejé de lado: eran 2 años de master para un tema que, creo, no me iba a dar de comer (si no hay ya cientos de miles de administradores de red no hay ninguno). Pensé que lo mejor sería aprender un lenguaje de programación 'nuevo' para mi y la opción más válida era .NET Así que comencé a preguntar por ahí y a informarme de masters sobre el tema. No sé como, ni cuando, pero en un foro, creo que forosdelweb, alguien me dijo que lo que podía hacer era certificarme en PHP.

Para los que no sepan lo que es, igual que yo antes de que me lo dejesen, se trata de exámenes que los chicos de Zend (motor sobre el que corre php) realizan para certificar a desarrolladores/programadores php.

Se lo comenté a varios compañeros de trabajo y nos convencimos juntos (que si estaría genial tener un certificado oficial, que si eso nos abriría alguna posible puerta para properar en el curro, etc -imaginad cómo se nos fue la pelota-). Así que aquí nos tenéis, haciendo que estudiamos el examen de certificación, y digo 'haciendo que estudiamos' porque pasada la segunda semana los libros de estudio ya están calzando mesas 🙂

Cuando llego a casa después del trabajo lo veo posado en la mesa, recordandome lo que puede ser otro proyecto 'vital' inacabado. En esos momentos venzo el cansancio, agarro el libro …. y lo vuelvo a soltar, ¡cómo me cuesta ponerme a estudiar a llegar a casa! Pero sé que debo hacerlo, que es algo positivo para mi (ya sea para labrarme un futuro o simplemente por 'cultura general') y que no debo dejarlo de lado. ¿Seré capaz de hacerlo?

A parte del cansacio, el principal problema es el trabajo que tengo al salir del curro: proyectos personales, encargos remunerados y alguna que otra ñapa 'de colegas' que necestian de tu ayuda. Si ganas hay, no os lo niego pero ¡cómo cuesta!. Como alguien, una vez, dijo: puedo prometer y prometo que ….. lo seguiré intentando 🙂 Más vale esto que nada, ¿no?